El fútbol entre Real Madrid y Juventus estará asegurado en Cardiff, donde se enfrentarán el campeón de España y el de Italia por la final de la Liga de Campeones. Pero había algo más que la UEFA necesitaba resguardar: la seguridad de los espectadores, fundamental también para el Reino Unido tras el atentado en Manchester durante el recital de Ariana Grande. A raíz de esto, y por temor a un ataque con drones, el duelo en el Millennium Stadium se disputará bajo techo, algo inédito para el torneo más importante de Europa.

"La decisión fue tomada por la federación después tener en cuenta las recomendaciones de las autoridades en las últimas semanas", indicó la Federación de Fútbol de Gales (FAW), organizadora del evento, en un comunicado emitido esta semana. El potencial de un ataque con dron estuvo entre los factores de la decisión, según Jonathan Ford, presidente de la FAW. "Aunque no tuvimos ninguna amenaza particular en el estadio, hay drones recreativos que son usados y en esas circunstancias el árbitro no sabe si es recreativo o no", dijo a la cadena Sky Sports, según reprodujo la agencia DPA.

Gran Bretaña elevó la alerta terrorista a su máximo nivel después del ataque en Manchester, donde murieron 22 personas, y por eso se llegó a esta medida para que las fuerzas de seguridad pudieran concentrarse en vigilar y proteger a las 170 mil personas que se esperan en la capital de Gales. "Hay un techo. Fue fácil cerrarlo y en últimas semanas esa fue la decisión que se necesitaba para asegurar que la actividad de la policía se concentre donde realmente importa", explicó Ford.

Cardiff se prepara así para la operación de seguridad más grande de su historia, ya que habrá cerca de 6 mil oficiales. Habrá efectivos a las afueras del estadio y en los anillos de seguridad, y se prohibirá la entrada con bolsos. La policía requisará a los aficionados si es necesario. "Los planes detallados de protección y seguridad, además de preparación, empezaron hace meses. "Durante todo este tiempo nuestra planificación y preparación se ha estado llevando a cabo. El nivel de amenaza en el Reino Unido sigue siendo alto y todos nuestros planes de seguridad reflejan esta amenaza", remarcó Richard Lewis, suboficial de la policía de Gales del Sur, en diálogo con DPA.

De esta forma, la policía de South Wales ordenó un "enorme" plan de seguridad coordinado con la inteligencia británica que incluye controles cotidianos "en cada esquina" de la ciudad y más aún en las adyacencias del Estadio Nacional de Gales. Además, según informó la agencia Ansa, medio centenar de especialistas en logística trabajan para obtener en tiempo real la identidad de los visitantes, muchos de los cuales llegarán sin ticket, en tanto que el estadio quedará virtualmente aislado.